Lavado de alfombras a domicilio: cómo es y cómo prepararte

Si estás pensando en un lavado de alfombras a domicilio, es bueno saber qué debería pasar cuando llegamos a tu casa. Te contamos cómo es un lavado bien hecho, qué preguntar antes de agendar y cómo dejar todo listo para que el trabajo rinda.
Cuándo conviene lavar
Una alfombra puede verse limpia a simple vista y aun así pedir un lavado. Estas son las señales más comunes, aunque la aspires seguido:
- Se ve opaca o con caminos marcados donde más se pisa.
- Tiene un olor que vuelve, sobre todo en los días húmedos.
- Quedó una mancha que no sale con lo que tienes en casa.
- Vas a entregar o recibir un departamento y quieres dejarla al día.
Qué lavamos a domicilio
Vamos a tu casa con nuestros equipos y lavamos ahí mismo. Hoy trabajamos con:
- Alfombras: las muro a muro de dormitorios, pasillos y living.
- Sillones: el tapiz de asientos, respaldos y brazos.
- Colchones: la superficie donde se acumulan el polvo y el sudor de cada noche.
- Tapiz de auto: los asientos de tu vehículo.
Cómo es un buen lavado, paso a paso
Un lavado bien hecho sigue un orden. Cuando un paso se salta, la alfombra puede quedar con manchas que reaparecen o con olor a humedad:
- Aspirar en seco. Primero se saca el polvo y la tierra suelta. Si se moja una alfombra con tierra encima, esa tierra se vuelve barro dentro de la fibra.
- Revisar las manchas. Antes de lavar se mira cada mancha y se conversa contigo cuáles se pueden tratar y cuáles quedaron fijas por tinte o quemadura.
- Probar en una parte escondida. Se aplica la solución en una esquina que no se vea, para confirmar que la tela no destiñe.
- Lavar con escobilla. Una máquina rotativa refriega la fibra con la solución de lavado y suelta la suciedad que la aspiradora no alcanza.
- Extraer el agua. Una aspiradora de agua recoge la solución sucia. Mientras más agua se saca, antes se seca la alfombra y menos olor queda.
- Ventilar. La pieza queda con aire circulando hasta que la alfombra se seque.
Para lavar y extraer el agua trabajamos con una máquina rotativa con escobilla y una aspiradora de agua, las mismas de la foto de arriba.

Qué preguntar antes de agendar
Sea con nosotros o con otra empresa, estas preguntas te ayudan a comparar y a evitar sorpresas:
- ¿Con qué equipos lavan y con qué sacan el agua?
- ¿Prueban la solución antes en una parte que no se vea?
- ¿Qué pasa si una mancha no sale del todo?
- ¿Cómo cobran: por metro cuadrado, por pieza o por visita?
- ¿Qué necesitan de tu casa para trabajar?
Cómo dejar tu casa lista
Con estos detalles resueltos, el lavado parte sin demoras y sin riesgo para tus cosas:
- Despeja el piso: juguetes, zapatos, cables y todo lo que haya sobre la alfombra.
- Guarda los adornos, las plantas y lo frágil que haya cerca de donde vamos a trabajar.
- Si hay muebles pesados encima, cuéntanos antes para ver juntos qué se mueve y qué se lava alrededor.
- Ten ubicado un enchufe cerca de la pieza, porque nuestros equipos son eléctricos.
- Si tienes mascotas o niños chicos, piensa dónde van a estar mientras lavamos y mientras la alfombra se seca.
Después del lavado
El trabajo no termina cuando nos vamos. Lo que hagas mientras la alfombra se seca también cuenta:
- Mantén la pieza ventilada, con la ventana o la puerta abierta.
- Evita pisarla mientras siga húmeda y, si tienes que pasar, hazlo con calcetines limpios.
- Espera a que se seque antes de poner los muebles encima, porque una pata sobre la fibra mojada puede dejar marca.
- Si al secarse reaparece una mancha, no la frotes: es suciedad que subió desde abajo y conviene tratarla con cuidado.
Si quieres cotizar, escríbenos desde nuestro formulario de contacto y adjunta una foto de lo que necesitas lavar.